Together

Together

52 años juntos. No han perdido las ganas de seguir adelante, pese a que sus hijos hagan sus vidas y ya no los necesiten. “Ley de vida”, dice siempre la señora Asunción, que sigue maquillándose cada día para salir a la calle y pintándose las uñas todos los jueves. El sexo ahora es prácticamente inexistente, pero su amor toma más fuerza si cabe. Miles y miles de anécdotas vividas siempre juntos. Recorren las calles de su ciudad con una enorme estima mutua. Su único deseo es morir a la vez, enrollados en el sofá con su manta favorita y viendo la novela de la sobremesa. Juntos los tragos de la vida se pasan mejor, siempre que haya entendimiento y de eso a ellos les sobra, se conocen mejor que si se hubiesen parido el uno al otro.

52 years together. They haven’t lost the spirit to move on, though their children have now separate lives and don’t need them anymore. “This is the way it goes”, says always Asunción, who still makes up every single day to go out and has her nails painted every Thursday. Sex is now practically inexistent, but their love is even stronger. Thousands of anecdotes lived always together. They wander the streets of the city with a huge mutual esteem. Their only wish is dying at the same time, entwined with their favourite blanket watching the afternoon serial in the sofa. Together the problems in life a less, as long as there is understanding and they abound with that; they know each other better than if they had given birth one another.

 © Photography by Alberto Pérez Pastor – © Text by Marta Gómez Ballester – © English translation by Sara Besalduch